un 16 de marzo,
una tarde gris
y un amor que no murió,
recuerdos del pasado,
una estrella fugaz
que jamas pudo olvidar,
un pájaro asustado,
bohemio delirante,
que no se atreve a volar,
un teléfono enterrado,
y al levantar el tubo,
una voz que lo ilumino.
y el teléfono sonó,
una música escuchó,
una lágrima caía
y su voz que se quebró.
y el teléfono sonó,
del otro lado el amor,
la mas dulce, la mas pura,
la que nunca olvidó.
HaBi